Los Cinco Preceptos del Budismo (Pañcasīla en pali) son las pautas éticas fundamentales que sirven de guía para vivir en armonía, cultivar la paz mental y evitar el sufrimiento propio y ajeno. No se consideran mandamientos impuestos, sino compromisos voluntarios de entrenamiento mental.
- No destruir la vida (Abstenerse de matar): Fomenta la compasión y el respeto por todos los seres sintientes. En el día a día, implica evitar la violencia física, el maltrato animal y promover acciones que protejan el medio ambiente.
- No tomar lo que no es dado (Abstenerse de robar): Cultiva la generosidad y el respeto a la propiedad ajena. Va más allá de no cometer un delito menor; incluye no apropiarse del tiempo de los demás, no piratear contenido digital y ser justo en los negocios.
- No tener una conducta sexual inapropiada (Abstenerse de la mala conducta sexual): Protege la confianza y el respeto en las relaciones. Significa no usar la sexualidad de manera que cause daño, engaño, manipulación o sufrimiento emocional a ti mismo o a tu pareja.
- No mentir (Abstenerse de la palabra falsa): Desarrolla la honestidad y la confianza mutua. Implica evitar la mentira, pero también abstenerse de los chismes, las palabras hirientes, las calumnias y la comunicación hostil en redes sociales o en persona.
- No consumir intoxicantes (Abstenerse de sustancias que nublan la mente): Resguarda la claridad mental y la atención plena (mindfulness). Consiste en evitar el alcohol, las drogas o cualquier sustancia que cause pérdida de la conciencia, ya que estar intoxicado facilita romper los cuatro preceptos anteriores.